California (Estados Unidos) es el primer estado que tiene la ley AB 485 que es de prohibir la venta de animales que provengan, de lo que los animalistas llaman, “fabricas de mascotas”, esta ley que fue aprobada a finales de el año 2017, pero entro en vigencia en enero de 2019.

Es decir, que las tiendas de mascotas que vendan animales provenientes de criaderos de alto volumen y cuya actividad sea con ánimo de lucro, serán multadas con 500 dólares y correrán el riesgo de perder su licencia de funcionamiento. Para ello se exigirá riguroso registro de cada uno de los animales que sean vendidos.

Si bien los abanderados de la lucha por los derechos de los animales insisten que el logro definitivo se verá realizado el día en que se prohíba por completo la venta de cualquier animal, reconocen que es un paso gigante hacia ese objetivo, pues dicha ley busca disminuir el negocio entorno a los grandes criaderos.

Sin embargo, la norma no atenta contra el modelo de negocios de las tiendas de mascotas ya que estás podrán continuar vendiendo animales, pero sólo a los miles y miles de perritos, gatitos y conejitos que llegan día tras día a los refugios y fundaciones, bien sea porque son abandonados por sus dueños o rescatados de las calles.

La realidad de estos animales es muy triste porque según reportes de la Sociedad Americana para Prevención de la Crueldad contra los Animales (ASPCA), al año aproximadamente 6,5 millones de animales son rescatados y llevados a los refugios en todo el país, de los cuales 1,5 millones son sacrificados. De aquí la importancia de la ley, pues apunta a salvar a un buen porcentaje de estos animales.

Con la norma también se logrará llevar un mensaje contundente a la sociedad sobre el respeto a la vida de los animales, considerando a estos seres vivos con sentimientos y conciencia y no simple mercancía.

Fuente: abc.es