En algún momento de la vida, los humanos tomamos la desicion de dejar a nuestra pareja sentimental, por una u otra razón, porque se acaba el amor, problemas de pareja, infidelidad, mala convivencia, etc. Luego de todo ese tiempo de amor y comprensión, llegan los problemas para la separación de bienes, responsabilidades con los hijos, cuota alimentaria, etc; pero y en el caso de las mascotas, ¿Quién se queda con la mascota en un divorcio?

Cada vez es mas común encontrar mascotas en los hogares en todo el mundo y como tal, hacen parte fundamental del núcleo familiar, logrando convertirse en un hijo más para los dueños a su cuidado.

Pero, si usted adopto alguna mascota durante el tiempo que tuvo de relación con su cónyuge, debe tener en cuenta que a la hora de una posible separación o divorcio, deben llegar los dos a un común acuerdo sobre el cuidado y la custodia de la mascota, ya que no existen en muchos países leyes que regulen este tipo de situaciones.

Por ejemplo en países como España el código civil considera que las mascotas tienen una naturaleza de bienes muebles. Por tanto, pueden ser reclamados en propiedad por cualquiera de los dos miembros de la pareja o ser compartidos por ambos. Excepto si la mascota ya era propiedad de uno de los miembros de la pareja antes del matrimonio. En este caso, el otro miembro no tendrá ningún derecho de decisión sobre el animal tras el divorcio o separación.

Pero en países como Colombia aun no existe una ley que regule la patria potestad de las mascotas, como si existe una para los hijos.

Hace pocos días se conoció el caso de una pareja en la ciudad de Medellin (Colombia), que luego de varios años de matrimonio, tomaron la desicion de divorciarse, la pareja adopto durante su tiempo juntos un lindo perro labrador, y ahora tras su separación acudieron a un juzgado de familia para definir la custodia de su perro.

El juez al no tener una ley que cobije este tipo de situaciones, tuvo que dar la patria potestad compartida de la mascota.

Hoy en día los matrimonios no tienen la misma durabilidad como antes y el porcentaje de divorcios a nivel mundial cada vez es mayor, por tanto es indispensable que los gobiernos locales puedan definir leyes que cobijen también a las mascotas y así llegar a un buen acuerdo en el momento que se afronte un divorcio.