Un hombre perdió una de sus piernas tras sufrir el ataque de un cocodrilo mientras se bañaba en una playa de Jamaica. Peter Gayle, electricista de 48 años, estaba trabajando cuando decidió darse un respiro e ir a la playa a relajarse. En ese momento no sabía que su vida iba a dar giro inesperado. En la playa, y tras dar un paseo por la arena, decidió zambullirse en el agua. Hasta ese momento todo transcurría con normalidad. Pero en el momento de salir del agua, había algo que se lo impedía. En concreto, un cocodrilo había mordido su pierna izquierda.

En esos momentos de angustia, Gayle pidió ayuda pero no había nadie en la playa en esos momentos. Según explica en el medio local JamaicaStar, el animal lo tuvo retenido durante unos diez minutos hasta que, de repente, lo dejó marcharse. Aun así el peligro no había pasado todavía.

Malherido por la violencia del ataque del cocodirlo, Gayle huyó por la playa, tratando de alejarse del reptil. Sin embargo, las heridas no le permitían huir con rapidez. Fue entonces cuando se topó con una nevera en medio de la playa. Sin dudarlo, Peter se introdujo en el electrodoméstico para esconderse del animal. Además, para parar la hemorragia que sufría utilizó una especie de cinturón que tiene para los pies.

Ya dentro de la nevera, el hombre pasó toda la noche escondido, vigilando que el cocodrilo no se acercara a su escondite. Cuenta que para mantener a raya al animal hacía algún tipo de ruido para que el animal se asustara y no se acercara a su escondite.

No fue hasta el día siguiente cuando Gayle fue rescatado por unos transeúntes que pasaban por la playa y que decidieron llevarlo a un hospital. Aunque los médicos trataron por todos los medios salvarle la pierna, las heridas causadas por el cocodrilo obligaron a los doctores a amputarla. Ahora, el hombre trata de pedir ayuda para poder tener una pierna mecánica.

Fuente: abc.es